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viernes, 29 de marzo de 2013

Cosas


Quizá no se trate de encontrar algo
sino de huir de esto.
Quizá "algo" y "esto"sean cualquier cosa.
Quizá no sean nada.
Quién sabe. A quién le preocupa.
Lo bueno de un "quizás" es que puedes aferrarte a él
 y dejar que te arrastre
a ver qué pasa,
sin un destino,
por el hecho de moverte,
que es mejor que cualquier cosa,
por matar el tiempo,
quizá sea suficiente.
Siempre es agradable viajar, supongo.

sábado, 22 de diciembre de 2012

De la belleza indescriptible

Debería escribir algo optimista para variar. Hay demasiada belleza contenida en cada acto, cada pensamiento, cada acorde... que es imposible pasarla por alto.
Pero definir las cosas bellas con palabras es demasiado complicado para mí y me limito a dejar que me arrastren de la realidad mientras las admiro embobada. Lo estético, esa gran verdad como pocas, capaz de hacernos sentir de una manera indescriptible, tan certera y efímera, subjetiva y recurrente.
Lo bello es esencial y viceversa. Saber apreciarlo en cada porción de mundo quizá, solo quizá, sea la esencia de la vida.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Es mejor ser dueño de tu silencio que esclavo de tus palabras pero el que calla otorga y por la boca muere el pez. Y claro, el tiempo todo lo cura pero el que espera, desespera. Y perdonar es de sabios, pero perdona una vez, no perdones dos ni tres, aunque la paciencia sea la madre de la ciencia. ¿Y ojo por ojo? Tampoco porque el mundo quedará ciego, como aquel que no quiere ver. Y ojos que no ven, corazón que no siente lo que piensas y piensa lo que sientes.


Y no te fíes de los consejos. Y no hagas caso a los refranes.


 Demasiados intereses, demasiadas condiciones, demasiado relativo, fácil y vacío.

martes, 7 de agosto de 2012

calm

La quietud es hermosa.
Las sombras parecen fijas y nada más existe.
Todo guarda silencio bajo las estrellas.
Los perros no ladran, los niños no lloran
y los adultos se callan.
Tampoco huele a nada . No hace frío, ni calor.
Me quedaría así para siempre,
con esta genialidad llamada mundo,
Pero siempre llega alguien,
una voz que me devuelve a ese banal ajetreo.
Pero qué hermosa es la quietud.

sábado, 26 de mayo de 2012




Nos llevan diciendo frases hechas, refranes y consejos desde que tenemos uso de razón, pero no empezamos a creérnoslos hasta que la experiencia nos los reafirma.

Trabajo, empeño, constancia y sobre todo, perseverancia. Muchísimo de todo eso.

La mayoría de las cosas que realmente tiene relevancia se consiguen y conservan con esas cuatro; no me refiero a una casa en la playa, ni a un boleto de lotería premiado, ni a cambiar nuestro físico... me refiero a lo importante. Ya sabéis.

jueves, 26 de abril de 2012

Principio de entropía



¿En qué momento deja uno de pensar a perder el tiempo? ¿Dónde se encuentra exactamente la línea que separa lo prohibido de lo añorado? ¿En qué momento nuestras acciones cruzan la frontera entre los impulsos y la razón? No lo sé. Ni quiero saberlo. Creo que ya he malgastado demasiado tiempo intentando buscar un justo medio, un balance entre el "quiero", el "puedo" y el "debo". Quizá ninguna de estas fronteras existan y nuestro problema radique en buscar razones que no existen, en intentar retener los sucesos, en tener miedo a lo que pueda pasar. Gracias (y no precisamente a ningún dios), existe algo llamado principio de entropía. Y qué bendito desorden.

lunes, 20 de febrero de 2012

No habrá otro porque sí.

Contra todo pronóstico y tirando por la borda todo mi ejército de principios, propongo un día de mi vida sin porqués. Una jornada entera sin cuestionarme nada, sin preocupaciones, sin dudas, sin desconfianzas infundadas y probablemente carente de emociones, curiosidades y certezas. 

Es extraño; ayer me preguntaba cosas porque necesitaba saberlas. En cambio, hoy no me pregunto nada, no me pica la curiosidad pero... ¿Por qué? Porque no quiero saberlo, lo que deja demostrado que hasta lo más absurdo tiene un porqué, una razón de ser.

Estoy condenada a seguir preguntándolo todo, supongo. A romperme la cabeza pensando en cosas que quizá no me lleven a ninguna parte o quizá me lleven demasiado lejos. Los 365 días del año centrifugando recuerdos e ideas.

Yo no quiero pensar, y tengo mi porqué: porque la vida es más fácil con los ojos cerrados.


jueves, 8 de diciembre de 2011

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Que frenen las palabras que salen de tu boca y brindemos el momento con un cálido silencio.
Que solo el frío sea testigo del instante que vivimos y cordial desaparezca.
Que el cabello y las manos dejen de ser aliciente y se conviertan en activo.



Que así sea.

lunes, 5 de diciembre de 2011

el cuarto de diciembre



Cuando la manta que te abriga te empieza a  agobiar, entonces algo va mal. Cuando los domingos vuelven a ser tan tediosos como antes y aborreces las tonterías y los atolondramientos... algo va mal. Quizás esté llegando la hora de mirar hacia dentro para entender el exterior. Es lo que tienen las cosas extrañas de la vida; enamorarse es un proceso espontáneo pero desenamorarse implica mucho desgaste. Ojalá llegue el día en que entre en mi vida un hecho, una cosa...algo sin fecha de caducidad.

domingo, 16 de octubre de 2011

right now

Mordámonos, despeinémonos,
juguemos a ser la unidad, 
rompamos los silencios, hagamos lo imposible.
Volvamos a casa después y tomemos un café viendo la tele... parezcamos corrientes.

domingo, 9 de octubre de 2011

everybody hurts sometimes

Te paras a pensar y es como frenar en seco, te ahogas en tu yo que quiere salir, liberarse. Pero sabes que no puedes, que a quien se le ocurriría hablar, ¿para qué? Habría que ser imbécil si después de todo lo vivido la misma piedra nos hace tropezar. Sí. Caminar pisándolo todo a tu paso, no importa. Lo hecho, hecho está. La ética y la moral están de viaje con la buena voluntad y el amor propio. Tu sigue caminando, no mires atrás ni pienses qué pie toca ahora. Sólo camina. Y hazte la sueca.Y mantén la boca cerrada.

domingo, 2 de octubre de 2011

utopías mías

Aquellos maravillosos tiempos, aquellos días de sol abrasador en los que nos tumbábamos a la sombra y no nos deshidratábamos con tal de estar bronceados para la boda de alguien que seguramente nos caería mal. Cuando la música era música, la literatura era literatura y el cine era eso, cine. Y las tonterías eran tonterías para casi todos. Cuando todavía hablábamos con voz y no dejábamos de lado a la gente por darle a unas teclas. Cuando los pájaros cantaban para alegrarnos el día y no para quejarse. Cuando los cubos de basura no eran para romper. Cuando podíamos distinguirnos los unos a los otros gracias a una cosa que se llamaba... ¿personalidad? ¿puede ser? Qué va, decididamente no pudieron existir tales tiempos.
Lo más triste de todo es que tengo diecinueve años y hablo de aquel entonces como si hubiesen pasado cuarenta y cinco.

domingo, 18 de septiembre de 2011

tormentas de veraotoño

Y entonces me asomaré a la ventana de las grandes cosas y escudriñaré el paisaje descolorido por la lluvia a ver si por un casual veo tu silueta, romperé el cristal si no te encuentro y me volveré loca, y si te veo... si te veo saldré en tu busca, probablemente andando pero volando queda más poético, para encontrarte y sorprenderte por la espalda. Ya sabes que las tormentas son para compartir y que sin tí yo no estoy dispuesta a mojarme.

domingo, 11 de septiembre de 2011

De árboles

Me gustan los árboles porque son agradecidos, porque nunca se quejan pase lo que pase, venga lo que venga. Porque jamás paran de crecer. Porque en otoño lloran hojas y en verano dibujan sombras enormes. Porque oxigenan y eso es bonito. Porque tienen claro cuáles son sus raíces y no se avergüenzan jamás de ellas. Pero sobre todo por su determinación : siempre saben en que estación pararse y eso nos resulta difícil a todos los demás.
Esté como esté el cielo, llueva o hiele, siempre se adaptan y se aferran a la vida, por poco sentido que tenga.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Volver la vista atrás

Entonces abrió el baúl y una vorágine de recuerdos cubrió su cuerpo por completo. Los bocadillos de pan bimbo y nocilla frente a cualquier película de disney, para entonces, y quizás todavía ahora, un drama inolvidable. Los domingos dando vueltas, recogiendo margaritas del prado de cualquier lugar cercano sin miedo a nada. El ansia de empezar un nuevo curso, los lápices tan bonitos sin estrenar, las gomas de borrar intactas y las horas enteras escogiendo un estuche que iba a ser su compañero durante el curso entero. El olor del jersey de su madre, el aroma de la caja de galletas sin fondo de su abuela. Las noches de bochorno con el ventilador al máximo pero el peluche abrazado. El beber literalmente leche condensada. Las tardes pasadas en casa de una amiga haciendo travesuras que aun hoy siguen siendo rigurosamente secretas. Ponerse vestido y sentirse una princesa. Caídas en patines. Lanzar una diminuta pelota saltarina y decir que se ha colado por el canalón del tejado por accidente. El baúl de los recuerdos, que también tiene sus años.

viernes, 26 de agosto de 2011

para variar

Cuando todo puede salir mal, sale fatal. Lo que puede cambiar la vida de cualquiera en menos de un segundo y la cantidad de cosas que pueden rondar nuestra cabeza durante ese pequeño trocito de tiempo. Y lo que no te mata te hace más fuerte, eso sí, pero eso no alivia a nadie. Pensar que las cosas pasan porque sí, que no es culpa de nadie y que hay que resignarse... no está hecho para mí. Por eso no me queda otra que pensar qué hubiera pasado sí.... o si no.... que todo podría ser mejor de lo que es, pero también mucho peor. Mucho.
Que con lo muchísimo que me gustaba la lluvia me ha jugado una mala pasada. Que qué más da un amasijo de hierros con ruedas si mis cuatro mejores amigos y yo no tenemos ni un rasguño? Por supuesto. Ahora bien, que el susto ya no nos lo quita nadie? También.

lunes, 22 de agosto de 2011

(tengo la maldicion de las tildes en mi orde, lo siento)

Tuviste razon y a la vez no aquella tarde, cuando caia ya el sol y me dijiste que todo se acababa apagando sin excepciones. En su momento pense que simplemente me querias meter un poco de miedo, ponerme las cosas un poquito dificiles para que despues de todos estos años me sintiera orgullosa de todo lo que he ido labrando. Dos años despues me doy cuenta de que no es que las cosas se apaguen, que siempre quedara la memoria y nunca se extinguen del todo, pero que son pasajeras, eso si. Que no hay un tren que no pare, que no hay una nube fija en el cielo y que la lluvia no es eterna. Sol y sombra, nubes y claros... Y yo te pregunto dos años despues : ¿Es que existe algo mas ironicamente bonito que la vida? (Todo esto por telefono) Y mi madre contesta desde la cocina a gritos: -Si, aprovecharla.

viernes, 12 de agosto de 2011

el paraíso en un café II

Hay algo que no sabes de mi, algo que ni se te puede pasar por la cabeza... ese algo es un lago. Tengo una laguna, no demasiado pequeña, tampoco grande. Una entre muchas. Y no, no hablo figuradamente, es un lago de verdad, con sus aguas y sus plantas, con su paz y su vapor. No lo puedo ubicar en ninguna dimensión concreta, ni siquiera tiene un nombre. Cuando necesito el sosiego, el consejo y la confidencialidad de una mujer hablo de "la laguna". Cuando siento que hay una causa perdida, necesito un abrazo o un aliento, le llamo "el lago", sin más. Femenino o masculino, ¿qué más da? Siempre está ahí, en cualquier momento cierro los ojos y aparezco sentada en una orilla, mirando las ondas que se forman en la superficie. No conozco nada más relajante y enérgico a la vez que flotar en sus aguas de oro durante una puesta de sol. Pretenderás que te lleve, pero no va a poder ser, allí no existes tú... es en el único lugar donde no recuerdo tus facciones ni tu nombre, por eso me gusta tanto.

jueves, 4 de agosto de 2011

la risa floja

Como aquellas tardes eran así, nos echamos a reir, regalándole al cielo  nuestras carcajadas más sonoras, disfrutando del momento, rompiendo el silencio. Y fue entonces cuando me dijo... fue entonces cuando no me dijo nada. Ambos nos callamos con una expresión de seriedad todavía más graciosa. Dejó de reirse sí, y se me quedó mirando fijamente, como quien observa una peña por fijarse en algo, por no parecer un loco con la mirada hacia el infinito del océano. Y yo lo entendí todo, y él lo entendió todo. Y seguíamos mirandonos, los gestos, aquel día, "qué bonitos ojos", "adoro tu sonrisa", el paseo, las bicicletas... y una bandada de recuerdos más pasaron volando fugazmente por nuestras mentes. Y luego pasó un transeúnte que nos miraba con recelo y nos echamos a reir de nuevo. Aquellas tardes eran así.

jueves, 28 de julio de 2011

bares, qué lugares..

Seguramente nos falte valor. A casi todos.
Llevo cerca de dos semanas trabajando como camarera en la cafetería de mi madre y esto último me da privilegios para hacer una parada de vez en cuando, fumarme un cigarro y limitarme a observar al personal. Nadie sabe la cantidad de problemas que se desembuchan en un bar a lo largo de una jornada ni de la cantidad de gente que se desahoga frente a una cerveza por falta de valor; eso sin contar a los "muy diplomáticos mientras toman su café" y horribles padres, esposos y vecinos... Sea el caso que sea entre los infinitos que existen, todo se reduce a una clara falta de agallas y autoestima...
Decididamente voy a colgar un cartel gigante frente a la barra con el lema JUST DO IT.